La desocupación alcanzó el 7,9% en el primer trimestre de 2025, el registro más alto desde el cuarto trimestre de 2021 (8,2%). Este salto sobre el 6,4% observado en el tercer trimestre de 2024, se da junto a una caída en la tasa de actividad, contrariamente a las argumentaciones oficiales sobre el tema. Por otra parte, cayó el empleo y se ubicó en 44,4% (45,7% en el cuarto trimestre de 2024).

Estos resultados iniciales contrastan con lo observado en los últimos 3 trimestres (II a IV de 2024): la tasa de desempleo volvió a aumentar y las tasas de empleo y actividad volvieron a caer.

La tasa de actividad aumentó durante 2024 (en respuesta a la abrupta caída de ingresos de los primeros meses de gestión del gobierno) y muestra, en el primer trimestre de 2025, su primera caída conforme los ingresos recuperaron algo del terreno perdido en la devaluación de diciembre de 2023. Esta dinámica muestra consistencia con lo esperado: ante la caída de ingresos, más gente decide buscar empleo aumentando la población económicamente activa, y viceversa.

Presión sobre el mercado laboral

La presión sobre el mercado laboral se ubicó en el 29,7%, segundo nivel más alto desde la pandemia, sólo superado por el 30,2 registrado en el tercer trimestre de 2024.

Este indicador incluye a los desocupados y a quienes se encuentran ocupados disponibles para trabajar más. Estos últimos pueden ser ocupados plenos o subocupados y aunque se encuentran disponibles para trabajar, pueden o no haber buscado empleo activamente.

Cuando se analiza la composición de la presión sobre el mercado, puede verse que el aumento en el indicador es impulsado por el salto en la desocupación abierta, mientras que la ocupación disponible (demandante y no demandante) disminuye. Esto también encuentra explicación en lo dicho respecto a los ingresos: con la baja de la inflación y la consecuente recuperación parcial de salarios, la necesidad de otro trabajo disminuye y menos ocupados están disponibles para trabajar más.

Mientras hay mas desempleados plenos que indefectiblemente presionan sobre el mercado, quienes conservan el empleo disminuyen su presión al mejorar parcialmente sus ingresos.

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